Ganas de viajar al hielo, de ser como el hielo.
De estar petrificado, congelado, estaqueado, mutilado..
Pero ya dejar de estar triste... inmundamente deprimido puertas adentro.
Ganas de poder levantar esta puta carga como siempre lo hice con otras.
Ganas de morirte ahogado en una inundación. La misma que atormenta los ojos.
Ganas de perecer ante la tormenta, esa misma que termina golpeando el cuerpo cada ves que me agarra esto. Esto que ya no sé como explicar. Esto que ya no quiero soportar. A pesar de que sé que lo tengo que vivir. Por que siempre me pongo a prueba sin saber por qué carajo de situación salgo adelante. Esta ves quiero tirarme para siempre a dormir. Esta ves quiero dormir en el hielo. Me lo merezco.
Lo necesito.
Mecerme sobre una montaña con una gran roca de hielo. Blanca y mundamente triste como la muerte. Tieso, pálido y duro como mis muertos.
A veces entro en esos estados. A veces la ira. A veces la esperanza. Estados tan conciliables como repentinos.
Por momentos siento que dejé de sentir presiones. Que lo que me pasa ya le paso a mucha gente. Que el nudo en la garganta y las ganas de tirar abajo una pared de un puñazo, las han tenido todos.
Tirar abajo una pared de una piña no parece nada imposible.
Romperme la mano de un golpe afortunado y certero a una pared no puede calmar tanta decepción con la naturaleza y mucho menos con Dios.
Decepcionado, con lo que veo, escucho y digo.
Hay momentos de inconciencia. Camino por el filo y quiero enfrentar al maldito que me roba todo lo que quiero. Ya estoy repodrido que entren por mi puerta tan fácil y no me dejen enfrentarlos. Quiero verlos pudrirse. Necesito encontrar a los malditos para enfrentarlos. No quiero dejar que se lleven a nadie mas. Pero quién me garantiza que lo voy a poder hacer, si cada ves que salgo a enfrentarlos ya escaparon. Si cada ves que los encuentro, no hacen mas que hablarme cordialmente y mostrarme que vendrán a juzgarme y a derribar mi castillo como el gran examen que deberé pasar no sin antes construir uno nuevo.
Ya estoy agotado y destripado. Estoy seco, mojado, ahogado. Quiero aullar y no puedo. Necesito hablar pero no alcanza con que escuchen. Estoy triste y no puedo mas. Me quiero matar. Pero no lo podré hacer nunca, por que lamentablemente me educaron para generar algo parecido a la esperanza.
Por qué me han dejado llorar demasiado! ahora no puedo parar.
Necesito un huracán que me arranque el corazón con una de sus grandes ventiscas.
Quiero que dejen de robarme. Necesito que quiebren mis piernas, que quemen mis ojos, me rompan los brazos, pero que no soplen mas el corazón de los que quiero ver vivos. Quiero verlos vivos por que sin duda creo que hago las cosas para merecerlo.
Perdón a todos aquellos a los que les han robado mas. Perdón a todos los que padecieron peores atrocidades y vejaciones. No querré ser egoísta. Pero lo soy. No tengo por qué no. Seré indigno para esta vida quizá. O solo será un momento mas para aprender. Solo será un momento mas que muestra el camino que necesito desandar. Estoy medio arto de entender que los caminos siempre tienen salida, si cuando la encuentro resulta que solo era un espejo que en retrospectiva no muestra mas que el pasado verdadero. Tengo que romperlo y no tengo ganas.
No habrá días sin penas. No habrá luces sin antes oscuridad. No habrá palabras cuerdas ni mucho menos sentimientos sin resentimientos si siguen robando lo poco que queda.
Quién habrá parido este tiempo con tanta mierda y puntos oscuros. Ya no te dejan vivir tranquilo en el fango o en las montañas. Ya no te dejan vivir tranquilo.
Ya basta. Ya esta viejo. No jodan mas. No quiero padecer mas.
Me roban y no me matan. Me arrastran a donde no quiero ir y no dejan ni si quiera que me pare. Paren un poco. No mas que eso.